Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana
Aquella mañana, yo me encontraba trabajando en el taller de la academia jedi de Coruscant, intentaba descubrir porque habia dejado de funcionar un drodie de entrenamiento cuando un joven jedi se acerco a mi, era un cereano, un ser humanoide con cabeza alargada en forma de cupula.
- Buenos dias, mi nombre es Taj Odo, mi maestro me ha mandado venir a buscaros, me ha encomendado una mision en la que tu ayuda podria ser muy util.-Me dijo en basico, la lengua mas comumente usada entre distintas razas.
No soy dado a aventuras, pero debido a que los jedi se portaron muy bien conmigo desde que llegue a este planeta, sin casi ningun credito, ellos me proporcionaron un lugar donde dormir y una forma de ganar unos cuantos creditos, asi que accedi a acompañar al joven Taj Odo.
Me comunico que la mision tenia que ver con el canciller supremo Finis Valorum, al que tendriamos que ir a ver al dia siguiente.
Lo primero era buscar algun aventurero que quisiera unir a nosotros para llevar acabo nuestra mision, de la que por ahora sabiamos bien poco. Recomende a Taj Odo ir a una cantina que solia frecuentar en mi tiempo libre. La cantina era un lugar bastante espacioso y oscuro, en ella se podia encontrar gente de cualquier tipo, desde preciosas bailarinas twi'leks, hasta los mas despreciables mercenarios gamorreanos. Nos acercamos al camarero y le preguntamos si sabia de alguien que le pudiera interesar nuestra oferta, nos señalo una zona oscura, al fondo de la taberna, donde un par de humanos bailaban y nos dijo que habian llegado a la cantina preguntado por algun trabajito. Nos acercamos a los humanos, el jedi comenzo a hablar con ellos, yo me quede al margen, la diplomacia se le da muchisimo mejor a los jedi, vi como Taj intercambiaba unas palabras, luego le dio unos cuantos creditos a uno de los humanos y finalmente quedo con ellos para ir a ver al canciller supremo al dia siguiente. Ya teniamos dos nuevos compañeros, Velard Thirosand un granuja de dudosa reputacion, al que le encantaba jugar al sabbac, posiblemente no seria el mejor combatiente, pero sus habilidades nos vendrian muy bien, su compañero, Marck Van Kunt, era un soldado, su ayuda nos vendria muy bien si nos metiamos en lios y teniamos que acabar peleando.
Al dia siguiente, Taj Odo y yo nos dirigimos a la plaza mayor, donde nos estaban esperando nuestros nuevos compañeros. La plaza estaba aborrotada, gente por todos lados esperando para ver al canciller supremo. Del edificio gubernamental, al que teniamos que ir para reuniros con el canciller, salia una tremenda cola que parecia no avanzar nada con el paso del tiempo. En la plaza se estaban montando unas plataformas orbitadoras, en las que al dia siguiente, el canciller supremo daria un discurso. Nos acercamos a la entrada del edificio, para intentar saber que era lo que hacia que la cola no avanzara, vimos que un Sargento iba cacheando a todos los que pasaban, algo que no era normal en este tipo de edificios, que ya contaba con suficientes medidas de seguridad. Taj Odo se acercó al sargento y le pregunto por que se habia tomado esa nueva medida.
-Se teme que la organizacion terrorista Mayal atente contra la vida del Canciller supremo.- Nos comento desanimado, parecia cansado, seguramente llevaba horas registrando gente.
Velard insitio en que Taj deberia usar su posición de jedi como argumento para saltarnos la cola, pero Taj decidió que no era correcto para con los que llevaban tiempo esperando, asi que finalmente nos pusimos al final de la interminable fila. Tras unos minutos, en los que la cola no avanzo ni un solo paso, me distraia viendo los alrededores, viendo como montaban las plataformas para el dia siguiente, cuando me fije en un humano, iba vestido como los tecnicos pero no parecia uno de ellos, estaba manipulando algo en una de las plataformas, parecia como si estuviera metiendo algun objeto dentro. Taj y Velard tambien repararon en el aparente tecnico, Mark estaba ensimismado pensando en como hacer para pasar el control del edificio sin ke descubrieran sus armas, de las que no le gustaba separarse. El tecnico miro hacia nosotros y se dio cuenta de que lo habiamos descubierto, hecho a correr nervioso entre la gente. Lo perdi de vista al instante, entre tanta gente era imposible distinguirlo, asi que espere a ver que hacian mis compañeros. Taj decidió seguir al tecnico, sus aguzados sentidos jedi le ayudaron a no perder de vista al tecnico entre la multitud y salio corriendo detras de el. Velard decidió que el seria mas util intentando descubrir que hacia el tecnico en la plataforma asi que fue hacia alli, finalmente Mark y yo salimos corriendo tras el jedi. La persecución era dificultosa pues habia demasiada gente como para correr a gran velocidad. El tecnico al ver que lo perseguiamos saco un pequeño blaster del bolsillo y nos disparo pero devido a la distancia erro. Tras el disparo toda la gente empezo a gritqar y a correr alejandose de la fuente del disparo, esto facilito un poco la persecución y ya estabamos cerca del tecnico cuando este llego al final de la plaza, pero antes de que lo pudieramos coger salto desde el borde de la plaza desapareciendo hacia el vacio. Oimos un grito y un golpe, cuando nos acercamos al borde vimos al tecnico en una balconada inferior, quejandose por el dolor de la caida, su intencion era salta dentro de un aerotaxi que pasaba cerca de la plaza, pero no salto con la suficiente potencia. Bajamos rapidamente a la valconada inferior cuando llegamos el tecnico ya se habia separado del lugar donde habia caido y comenzo a dispararnos, por suerte no acertó ninguno de los disparos. Taj decidio usar su poder de sugestion para que se rindiera, lo consiguio sin ke apenas el otro hombre pusiera resistencia. Desarmamos y atamos al falso tecnico y cuando nos disponiamos a interrogarlo, una puerta se abrio y comenzaron a aparecer soldados, nos ordenaron tirar las armas, pensabamos que nos ivan a detener, pero antes de que nos diera tiempo a hacer nada, una voz fuerte sono detras de los soldados.
-Tranquilos señores, estos hombres estan conmigo, ahora mismo tenia una cita para hablar con ellos.
Era la voz del canciller supremo Valorum...
- Buenos dias, mi nombre es Taj Odo, mi maestro me ha mandado venir a buscaros, me ha encomendado una mision en la que tu ayuda podria ser muy util.-Me dijo en basico, la lengua mas comumente usada entre distintas razas.
No soy dado a aventuras, pero debido a que los jedi se portaron muy bien conmigo desde que llegue a este planeta, sin casi ningun credito, ellos me proporcionaron un lugar donde dormir y una forma de ganar unos cuantos creditos, asi que accedi a acompañar al joven Taj Odo.
Me comunico que la mision tenia que ver con el canciller supremo Finis Valorum, al que tendriamos que ir a ver al dia siguiente.
Lo primero era buscar algun aventurero que quisiera unir a nosotros para llevar acabo nuestra mision, de la que por ahora sabiamos bien poco. Recomende a Taj Odo ir a una cantina que solia frecuentar en mi tiempo libre. La cantina era un lugar bastante espacioso y oscuro, en ella se podia encontrar gente de cualquier tipo, desde preciosas bailarinas twi'leks, hasta los mas despreciables mercenarios gamorreanos. Nos acercamos al camarero y le preguntamos si sabia de alguien que le pudiera interesar nuestra oferta, nos señalo una zona oscura, al fondo de la taberna, donde un par de humanos bailaban y nos dijo que habian llegado a la cantina preguntado por algun trabajito. Nos acercamos a los humanos, el jedi comenzo a hablar con ellos, yo me quede al margen, la diplomacia se le da muchisimo mejor a los jedi, vi como Taj intercambiaba unas palabras, luego le dio unos cuantos creditos a uno de los humanos y finalmente quedo con ellos para ir a ver al canciller supremo al dia siguiente. Ya teniamos dos nuevos compañeros, Velard Thirosand un granuja de dudosa reputacion, al que le encantaba jugar al sabbac, posiblemente no seria el mejor combatiente, pero sus habilidades nos vendrian muy bien, su compañero, Marck Van Kunt, era un soldado, su ayuda nos vendria muy bien si nos metiamos en lios y teniamos que acabar peleando.
Al dia siguiente, Taj Odo y yo nos dirigimos a la plaza mayor, donde nos estaban esperando nuestros nuevos compañeros. La plaza estaba aborrotada, gente por todos lados esperando para ver al canciller supremo. Del edificio gubernamental, al que teniamos que ir para reuniros con el canciller, salia una tremenda cola que parecia no avanzar nada con el paso del tiempo. En la plaza se estaban montando unas plataformas orbitadoras, en las que al dia siguiente, el canciller supremo daria un discurso. Nos acercamos a la entrada del edificio, para intentar saber que era lo que hacia que la cola no avanzara, vimos que un Sargento iba cacheando a todos los que pasaban, algo que no era normal en este tipo de edificios, que ya contaba con suficientes medidas de seguridad. Taj Odo se acercó al sargento y le pregunto por que se habia tomado esa nueva medida.
-Se teme que la organizacion terrorista Mayal atente contra la vida del Canciller supremo.- Nos comento desanimado, parecia cansado, seguramente llevaba horas registrando gente.
Velard insitio en que Taj deberia usar su posición de jedi como argumento para saltarnos la cola, pero Taj decidió que no era correcto para con los que llevaban tiempo esperando, asi que finalmente nos pusimos al final de la interminable fila. Tras unos minutos, en los que la cola no avanzo ni un solo paso, me distraia viendo los alrededores, viendo como montaban las plataformas para el dia siguiente, cuando me fije en un humano, iba vestido como los tecnicos pero no parecia uno de ellos, estaba manipulando algo en una de las plataformas, parecia como si estuviera metiendo algun objeto dentro. Taj y Velard tambien repararon en el aparente tecnico, Mark estaba ensimismado pensando en como hacer para pasar el control del edificio sin ke descubrieran sus armas, de las que no le gustaba separarse. El tecnico miro hacia nosotros y se dio cuenta de que lo habiamos descubierto, hecho a correr nervioso entre la gente. Lo perdi de vista al instante, entre tanta gente era imposible distinguirlo, asi que espere a ver que hacian mis compañeros. Taj decidió seguir al tecnico, sus aguzados sentidos jedi le ayudaron a no perder de vista al tecnico entre la multitud y salio corriendo detras de el. Velard decidió que el seria mas util intentando descubrir que hacia el tecnico en la plataforma asi que fue hacia alli, finalmente Mark y yo salimos corriendo tras el jedi. La persecución era dificultosa pues habia demasiada gente como para correr a gran velocidad. El tecnico al ver que lo perseguiamos saco un pequeño blaster del bolsillo y nos disparo pero devido a la distancia erro. Tras el disparo toda la gente empezo a gritqar y a correr alejandose de la fuente del disparo, esto facilito un poco la persecución y ya estabamos cerca del tecnico cuando este llego al final de la plaza, pero antes de que lo pudieramos coger salto desde el borde de la plaza desapareciendo hacia el vacio. Oimos un grito y un golpe, cuando nos acercamos al borde vimos al tecnico en una balconada inferior, quejandose por el dolor de la caida, su intencion era salta dentro de un aerotaxi que pasaba cerca de la plaza, pero no salto con la suficiente potencia. Bajamos rapidamente a la valconada inferior cuando llegamos el tecnico ya se habia separado del lugar donde habia caido y comenzo a dispararnos, por suerte no acertó ninguno de los disparos. Taj decidio usar su poder de sugestion para que se rindiera, lo consiguio sin ke apenas el otro hombre pusiera resistencia. Desarmamos y atamos al falso tecnico y cuando nos disponiamos a interrogarlo, una puerta se abrio y comenzaron a aparecer soldados, nos ordenaron tirar las armas, pensabamos que nos ivan a detener, pero antes de que nos diera tiempo a hacer nada, una voz fuerte sono detras de los soldados.
-Tranquilos señores, estos hombres estan conmigo, ahora mismo tenia una cita para hablar con ellos.
Era la voz del canciller supremo Valorum...

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